Este es un mundo de voces apagadas
En el que los raros somos los que tenemos ganas de gritar.
No entiendo los aplausos a los que mandan
Ni el intento de la gente por no hacer ruido,
Y si no tienen angustia por estar siempre en silencio.
Aquí solo se escucha el ruido de la puerta con el viento
El ruido del vaivén de trenes que no van a ninguna parte,
Y sin embargo la gente se esfuerza en cogerlos
Me siento solo, entre este rechinar de mesas.
Ojalá alguien me escuche y se dé cuenta,
De que lo importante no es coger trenes
Que no van a ningún lado, sino
luchar por poder seguir gritando cada día más fuerte.
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1 comentario:
"Y si no tienen angustia por estar siempre en silencio".
Hay algunas voces que nacieron para callar. Yo soy una de ellas.
Gracias por visitar mi espacio.
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